jueves, 5 de julio de 2018

¿Qué es el plagio en la era de los derechos de autor y del Big Data?

Autor/Authored by: Teresa Da Cunha Lopes.*

Título: ¿Qué es el plagio en la era de los derechos de autor y del Big Data?

Title: What is plagiarism in the Copyright and Big Data age?



Resumen: ¿Qué es el plagio en la era de los derechos de autor y del “Big Data”? A propósito del rechazo contundente, por el Parlamento europeo de una “ nueva”, yo diría muy obsoleta normativa, sobre los derechos intelectuales, me parece oportuno, como dicen algunos “talibanes” del copyright, "plagiar" un texto mío en orden a destruir diversos mitos y falacias sobre el Plagio, la copia, el hipertexto y la libertad de expresión en el Ciberespacio. Así que les dejo un pequeño texto: “¿Qué es el plagio en la era de los derechos de autor y del Big Data?” (texto que es una parte introductora de mi capítulo en el libro colectivo coordinado por la Dra. Teresa Montalvo Romero, “La corrupción científica”).

Palabras clave: Plagio, Corrupción Académica, Internet, Big Data, Hipertexto.

Abstract: What is plagiarism in the copyright and "Big Data" age? Regarding the overwhelming rejection by the European Parliament of a "new", I would say very obsolete regulation, on intellectual rights, I think it is appropriate, as some "Taliban" of copyright say, "plagiarize" a text of mine in order to destroy various myths and fallacies about Plagiarism, copying, hypertext and freedom of expression in Cyberspace. So I leave a little text: "What is plagiarism in the copyright and Big Data age?" (this text is an introduction to my chapter in the collective book coordinated by Teresa Montalvo Romero Ph.D, "Scientific Corruption").

Key words: Plagiarism, Academical Corruption, Internet, Big Data, Hypertext.

Morelia, 5 de Julio 2018.- Siempre es conveniente iniciar por las definiciones. Tal, tiene dos ventajas prácticas, ineludibles tanto en la producción de productos académicos como en la de artículos de difusión: 1.- Elimina, hasta determinado punto, la ambigüedad de los términos; 2.- Reduce, de forma significativa la indeterminación de los conceptos.

Así, el plagio, tal como lo define la Real Academia es un comportamiento “trapacero”, “engañoso”, es la “acción y efecto de plagiar (copiar obras ajenas)”. Me permito observar, con alguna ironía, el uso regional en América Latina referido por la R.A.E. (México incluido) del término “plagiar” como sinónimo de “secuestrar”. ¿No es copiar una obra ajena una forma de “secuestro” intelectual? Principalmente si tomamos en cuenta las implicaciones económicas, en forma de ingresos por promociones académicas, becas y estímulos, derechos de propiedad intelectual, conectadas con la producción de investigación y publicación de resultados y, que a través del “plagio = secuestro de producto intelectual” se transfieren a un tercero(a), la analogía con el objetivo del secuestro es impresionante.

Estamos, entonces, hablando de comportamientos y actos que, bajo las definiciones corrientes recaen no sólo en la violación de principios éticos si no, también, en la esfera de lo jurídicamente ilícito. En consecuencia, sancionables por las cortes y por el “ius propium civitatis” de los estados. En último análisis, muchos autores hablan de un cáncer a extirpar, de un crimen lesa-academia, de un fraude académico masivo y rampante.

¿Pero, es esto el verdadero contenido de la campaña anti-plagio? ¿Erradicar la copia del alumno, desollar en la plaza pública al tesista que no citó la fuente?

Sí, si queremos quedar en el nivel de la anécdota del ensayo de final de curso o de la copia en el examen, del uso de la cuestión “ética” como herramienta de las grandes batallas por el poder entre grupos de grilla académica, como vimos en el reciente caso del “plagio” del rector de la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid, España) o, en el canibalismo académico de la lucha por las becas y por el S.N.I. (caso reciente del ex investigador de la UMSNH).

No, cuando hablamos del orden económico de sociedades cuya producción principal es el conocimiento y que la propiedad de la renta del conocimiento no pertenece, regla general ni al investigador ni al creador, sí al capitalista inversor que registra y detiene los derechos de propiedad industrial, los copyright, etc. Interesante cuestión está la de determinar a quién pertenece la propiedad de la cosa intangible. Cuestión que ya los sabinianos y los proculeyanos discutían en acerbos combates al interior de las dos grandes escuelas de la jurisprudencia imperial romana. Debate que los “señores del capital”, en esta nueva distribución de la acumulación de la riqueza en la cuarta globalización (basada en la existencia de dos clases: los “ricos” que tienen los copyright - Ej.: Gates, Apple, etc.- y nosotros que producimos el conocimiento) nos arrebataron al determinar las reglas (internacionales y nacionales) de la propiedad de los medios de producción en la sociedad de la información y del conocimiento, o sea de la propiedad de la renta del conocimiento. Así, surgieron las oficinas de patentes y las sociedades de autores y con ellas el “robo” legal de la acumulación de conocimiento de la investigación básica, de los resultados de la investigación aplicada y las nuevas formas de “esclavitud “de los creadores a manos de las empresas del área cultural (ej.: las disqueras).

Quien controla la información, controla no sólo nuestras libertades (por ej.: políticas, de construcción de opinión informada y de participación en la vida democrática) si no también nuestro derecho fundamental de acceso a la información científica y nuestro derecho a la construcción libre y crítica del conocimiento. Ahora bien, en el momento actual, Springer, Elsevier, Ebsco, Jstor, etc , se han convertido en “dominadores mundiales” que organizan la información científica mundial y cierran el acceso libre a la misma, transformándola en una información que sólo es útil para aquel que tiene los recursos financieros para publicar en revistas que le pueden otorgar los preciosos puntos del “impact factor” y que sólo es accesible para los que pueden comprar el acceso a los contenidos protegidos de estas masivas bases de datos.

Así que coloco la cuestión: ¿Si plagio es el robo intelectual de la producción científico-académico del investigador, del erudito, del especialista, del docente, no estamos en la realidad ante una mercantilización de la producción intelectual que nos transforma a nosotros, los autores, en potenciales “plagiarios” de productos propios pero que son propiedad, en los términos definidos por legislaciones (del siglo pasado) que protegen al detentor de los derechos de la cosa intangible, editoriales, plataformas electrónicas, bases de datos digitales y no al autor de la obra (que casi nunca es el detentor de los derechos)? ¿No es, en la verdad, un mundo al revés este en que el concepto de “dominio público”, de “open source” tiene casi una connotación obscena? Los creadores, los investigadores somos los “plagiarios” de lo que producimos pero que no es “nuestro” porque no somos propietarios de los derechos patrimoniales sobre la cosa.

Bajo las cláusulas restrictivas de las definiciones normativas-legislativas vigentes, la propiedad es el principio “absoluto” del cual emerge la definición de plagio, de copia de la obra de tercero, como conducta delictiva. Ahora bien, este tipo de legislaciones “no entiende” y, por ende sofoca, el trabajo colaborativo en línea, los intercambios entre equipos , a partir de ficheros en la nube, ni los flujos de información transfronterizos y desmaterializados necesarios a la fluidez y producción de la investigación en el siglo XXI etc .

Este posicionamiento “duro” de un pasado reciente (siglo pasado) coloca algunas cuestiones interesantes. En primer lugar, porque una aplicación strictu senso de las definiciones contenidas en las leyes reglamentarias de propiedad intelectual frenarían la construcción de saberes que, obligatoriamente, tienen que sustentarse sobre obras anteriores. En segundo lugar, porque en el campo de la creación artística, los “clin d’oeil” a otras obras, inclusive algunas copias de estilos literarios son admisibles y son parte de tradicionales géneros literarios. En tercer lugar, porque no contemplan las nuevas formas comunicacionales propias al Open Source, al hipertexto, etc (por ejemplo, la riqueza pedagógica contenida en el uso del hipertexto, trufado de hiperenlaces, propia a los nuevos contextos de aprendizaje y de difusión de la información en el ciberespacio).

Por otro lado, no habría que escamotear el peligro de autocensura y de censura por los pares o el surgimiento de juicios paralelos y de linchamiento social que la aplicación restricta de normas pensadas, única y simplemente bajo una lógica capitalista neoliberal de defensa de “derechos de propiedad”, pueden introducir de forma asimétrica restricciones a la libertad de expresión bajo definiciones de plagio, en cuanto conducta delictiva, que son aplicadas, de forma indiscriminada, a todo tipo de copia.

Ejemplo concreto, de esta carrera del absurdo, la referencia directa al “auto plagio”, como si fuera posible hablar de un “auto secuestro intelectual” de nuestras propias obras, ideas o productos intelectuales. Cuando mucho, podríamos hablar de “flojera productiva”, en caso de reiterado uso de textos anteriores propios. Sin embargo, de nuevo se cae en el aberrante discurso, muy difundido, entre comités evaluadores de reclamar “originalidad” a procesos de producción intelectual, que, por su propia naturaleza, exigen ser construidos sobre una trayectoria intelectual anterior propia que pasa por el uso extensivo de la hebra de ideas publicadas con anterioridad, que nunca puede ser un “auto plagio”. Que obliga a una reflexión cuya exegesis tiene que pasar por el uso extensivo y reiterado de la estratigrafía de adquisición de saberes en nuestra “arqueología” personal e intelectual del conocimiento.

Entramos, así, en el terreno de las incertidumbres, de las lagunas jurídicas, de las interpretaciones jurisprudenciales y, en el lío monumental que consiste en definir lo que es plagio y lo que no es plagio. Para tal, tenemos que salir de los territorios delo “políticamente correcto” y del imperio de terror de los talibanes del derecho de propiedad intelectual, que han impuesto la aplicación de criterios, estrictamente economicistas, en base al principio del capitalismo salvaje, “el primero en registrar la propiedad intelectual de la obra es el dueño, todos los otros, incluidos los que por años han trabajado el tema, aportado resultados y desarrollado técnicas, son automáticamente , los plagiarios.

O sea, todos somos plagiarios si no somos los “propietarios” de la cosa intangible, de los derechos sobre la cosa creada, aun que lo sea por mí (en el cuadro de un proyecto financiado por un consorcio) o por un tercero que trabaja para una corporación.

Pero, no sólo estamos bajo el ataque de esta deriva economicista. Kevin Perromat Agustín, citado por Alejandro Anaya habla de la deriva totalitaria de esta interpretación restrictiva de lo que es plagio: “Muchos textos han desaparecido por haber sido considerados “plagios”, y parece razonable pensar que muchos autores habrán alterado sus obras por temor de una “imitación excesiva”; en este sentido, la historia del plagio es también un relato sobre la censura”. En esta hora de la cuarta globalización, tal como lo afirma Philippe Quéau , “nous avons besoin d’un véritable “domaine public” ouvert a la participation, a la déliberation, a l’expression des citoyens- non pas seulement en tant qu’ils sont citoyens de leurs nations respectives, mais aussi en tant que citoyens du monde. Cette sphere publique n’est pas seulement un espace d’expression politique. C’est aussi un espace d’acces a l’information la plus large comme un droit fundamental de l’homme” .

Concluyendo, el plagio en la era de Internet no es una situación nueva, sí un viejo problema cuya visibilidad es potenciada por los algoritmos del Big Data. O sea, vivimos desde hace algunos años una epidemia antigua que ataca con virulencia nueva diversos terrenos –académico, político, comunicación social, creación artística –amplificada por las posibilidades tecnológicas de la sociedad de la información y del conocimiento. En el siglo XVIII, quedó famosa la frase de Rose Bertín arriba citada: “solo es nuevo lo que ha sido olvidado”. Sin embargo, en la actualidad vivimos en un mundo en que “Google nunca olvida” y, por ende, nada puede ser, totalmente, nuevo. Un contexto de rapidez informativa, difusión masiva del conocimiento en que la delgada línea roja entre el “ars combinatoria” y la fundamentación teórica, a partir de la construcción de productos de investigación basados en el colegio invisible de investigación y , a partir del análisis del “estado del arte” de nuestra disciplina académico-científica, rápidamente puede (consciente o inconscientemente) derivar en las trampas del “refrito”, del plagio ocasional y /o del fraude académico serial.

*Teresa Da Cunha Lopes, Investigadora del CIJUS /UMSNH, especialista en Derecho Comparado, SNI nivel I.

jueves, 31 de mayo de 2018

Robótica, Inteligencia Artificial y Derecho Civil*: las “relaciones peligrosas”

Autor/Authored by: Teresa Da Cunha Lopes.*

Título: Robótica, Inteligencia Artificial y Derecho Civil*: las “relaciones peligrosas”

Title: Robotics, Artificial Intelligence and Civil Law *: the "dangerous relationships"



Resumen: México no puede, ni debe, aislarse de las fuerzas- motoras de la modernidad. Tampoco quedarse en el margen de los países que, el próximo año, en la reunión de París establecerán los lineamientos de un nuevo protocolo (que, seguramente, servirá de punto de partida para un tratado internacional) sobre la producción y uso de robots y Sistemas con Inteligencia Artificial . Sin embargo, al revés de la primacía que tienen en el diseño de políticas públicas en otras latitudes, estos temas están ausentes de la iniciativa de “Agenda digital” y de las propuestas de programa de gobierno de las diversas coaliciones.

Palabrass clave: Biojurídica, robots, inteligencia artificial , derecho civil, personalidad jurídica.

Abstract: Mexico can not, and should not, isolate itself from the motor-forces of modernity. Nor stay in the margin of the countries that, next year, at the Paris meeting will establish the guidelines of a new protocol (which, surely, will serve as a starting point for an international treaty) on the production and use of robots and systems with Artificial Intelligence. However, contrary to the primacy they have in the design of public policies in other latitudes, these issues are absent from the "Digital Agenda" initiative and from the government program proposals of the various coalitions.

Key words: Biojuristics, robots, Artificial Intelligence, civil law, legal personality.



Morelia, 31 de Mayo 2018.- Los robots y la inteligencia artificial (AI) están de moda, pero no en México, donde son los “grandes ausentes” de las propuestas de los candidatos y, los “olvidados” de la iniciativa de “Agenda Digital” para México.

No así en otras regiones, por ejemplo, en el bloque de países – miembros de la Unión Europea, se ha promulgado, recientemente una Resolución relativa a las Normas de Derecho Civil para el uso de Robots y sistemas con Inteligencia Artificial. Llegar a un entendimiento internacional sobre el desarrollo de estos campos y las vías para juridificar su producción y uso (de paso, anticiparse a sus impactos económicos y sociales) son uno de los ejes fundamentales del gobierno de Macron.

De los robots y de la Inteligencia Artificial (I.A.) se ha discutido en todos los campos: economía, ciencia e incluso política. Queda por saber qué oculta el término I.A.

Por supuesto, existen estos descubrimientos fantásticos que muestran que las máquinas ahora superan a los humanos en tareas específicas. En el sector de la salud, encuentran mejor que los médicos, el melanoma o los tumores de mama en las imágenes médicas. En el transporte, causan menos accidentes que los conductores. En la producción de bienes mayor flexibilidad, precisión y output. Sin mencionar otros avances: reconocimiento de voz, el arte del juego, la escritura, la pintura o la música.

Sin embargo, los cambios tecnológicos distintivos de las sociedades y de la economía del conocimiento, no sólo inciden en las formas de producir los bienes de consumo masivo y en la redefinición de los modelos organizacionales empresariales para la competitividad en el mercado; también transforman el comportamiento de los individuos, de sus relaciones de trabajo, del papel del Estado como regulador y del mundo laboral en su conjunto” (Da Cunha Lopes et Alli:2013).

Como sería de esperar, estos desarrollos plantean preguntas. Las consecuencias en el empleo son preocupantes, las de responsabilidad legal en caso de error parecen no tener respuesta. Por no hablar de la protección de la privacidad frente a estos robots capaces de ver todo, escuchar todo, predecir todo (o casi) y enviar los datos recopilados en los servidores de las empresas que no siempre sabemos lo que va a hacer.

Frente a esta masificación de robots y algoritmos inteligentes entre nosotros, el individuo se coloca preguntas ¿El ser humano está amenazado por la tecnología? ¿Puede la máquina dominarlo? ¿Dónde termina el cíborg e inicia el transhumano? (Harari:2017).

Es por esto por lo que necesitamos ejercitar robots para identificar y evaluar con precisión los aspectos éticos de una situación dada (como la existencia de beneficios potenciales o daños para un ser humano). En consecuencia, necesitamos inculcar en las máquinas el deber de actuar de manera apropiada (es decir, maximizar esos beneficios y minimizar esos daños). Que es urgente colocar cuestiones éticas que tendrán que estar inscritas en el código de las máquinas, sino que también es urgente diseñar una arquitectura jurídica que encuadre los complejos problemas de la responsabilidad. Esto pasa por una reflexión sobre la cuestión general de la “personalidad jurídica” de los robots con Inteligencia artificial y por propuestas concretas de jurisdificación (Sagan y Singer:2009) o de ampliación del concepto de “persona” (Maia: 2017).

Ahora bien, si la tarea que tenemos delante es urgente y clara en su objetivo – la definición de un estatuto jurídico para los robots con Inteligencia artificial- lo mismo no podemos decir de los “caminos y los medios” para llegar a ello. Tal como Joanna Caytas lo observó, la persistencia del “mito” de una adaptación (ampliación o extensión) de conceptos e institutos legales a los nuevos contextos tecnológicos dominados por la presencia masiva de robots (máquinas) con I.A. en todos los ámbitos del cotidiano, es extraordinariamente contraproducente: “many assume that, because machines have been around since centuries, laws applicable to robots will just require some well-adjusted analogies. But they would be wrong, and the need for a Law of Robotics becomes increasingly more evident. “(Caytas: 2017).

Esta necesidad de producción de un “Derecho de la Robótica” (“Law of Robotics”) como campo autónomo (tal como a finales del siglo XIX, frente a otro avanzo tecnológico, se autonomizó el derecho a la intimidad y a la privacidad) es una opinión que comparto con Caytas, siguiendo el camino doctrinal abierto por Ryan Calo (Calo: 2015) y por Anders Sandberg (Sandberg:2015). Estamos ante un momento de transición a la 4ª globalización, con procesos de convergencia de la producción y, bajo fuerzas globalizadoras y globalizantes entre diversas culturas jurídicas.

Pero, para allá de estas fuerzas motoras, tenemos un potencial eje de ruptura de la arquitectura jurídica de una sociedad que ya no estará compuesta solamente por humanos, en que la frontera entre el humano y la máquina será difusa y, en que hasta en las propias estructuras de producción (redacción ) de los corporii iura, de impartición de justicia , de seguridad pública y de prevención del delito veremos, cada vez con más frecuencia, la presencia de máquinas inteligentes y el uso de algoritmos inteligentes. Así que, o atacamos de frente las cuestiones ético-jurídicas colocadas por los robots con I.A. y los algoritmos inteligentes o entraremos en una espiral de crisis que nos rebasará.

Sin embargo, hay que tener presente, que es de especial relevancia desarrollar dos subcampos al interior del “Derecho de la Robótica”. Un subcampo dedicado a la cuestión de la Responsabilidad en Derecho Civil (que proteja a los humanos, pero enfatice las ventajas de las aplicaciones civiles de los robots autónomos) y, un otro subcampo que se debe ocupar del uso militar y en actividades de seguridad de máquinas autónomas. Este último, mucho más restrictivo, a partir de la producción de tratados internacionales sobre su producción y uso o, en su caso previendo una total prohibición de los “robot killers”, con protocolos rígidos y jerarquías de cadena de mando perfectamente identificada (Da Cunha Lopes: 2013).

En consecuencia, ante la urgencia de la definición de una “ley-modelo” o, en su caso de estándares mínimos de regulación común de este nuevo campo, en febrero del 2017, el Parlamento europeo adoptó una Resolución , bajo propuestas del informe elaborado por Maddy Delvaux (Resolución 2015/2103 INL del Parlamento Europeo) sobre “Normas de Derecho Civil sobre Robótica”, en virtud, tal como lo refiere dicha resolución , de la existencia de una laguna legislativa que urge subsanar ya que : “en el actual marco jurídico, los robots no pueden ser considerados responsables de los actos u omisiones que causan daños a terceros; que las normas vigentes en materia de responsabilidad contemplan los casos en los que es posible atribuir la acción u omisión del robot a un agente humano concreto —como el fabricante, el operador, el propietario o el usuario—, y en los que dicho agente podía haber previsto y evitado el comportamiento del robot que ocasionó los daños; que, además, los fabricantes, los operadores, los propietarios o los usuarios podrían ser considerados objetivamente responsables de los actos u omisiones de un robot”.

La Resolución fue votada a partir, como ya lo referí , del trabajo final de Delvaux, mismo que integra las aportaciones y estudio “sobre los aspectos éticos de los sistemas ciberfísicos realizado en nombre del Grupo de expertos de STOA (Evaluación de las Opciones Científicas y Tecnológicas) y dirigido por la Unidad de Prospectiva Científica (STOA) de la DG EPRS” y las recomendaciones de diversos organismos de la Unión , tales como la Comisión de Asuntos Jurídicos y las opiniones de la Comisión de Transportes y Turismo, de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, de la Comisión de Industria, Investigación y Energía, y de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor . En particular, resalto las propuestas elaboradas por Georg Mayer, de la Comisión de Transportes y Turismo y por Michał Boni de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior.

Uno de los puntos más importantes del texto final de la resolución es el énfasis colocado sobre la cuestión de autonomía (ver considerando AA, sección Responsabilidad de la Resolución supra citada) y, como a partir de esta definición se coloca el punto de partida para establecer, vis-a-vis de los robots con I.A.: “la cuestión de su naturaleza y de si pertenecen a una de las categorías jurídicas existentes o si debe crearse una nueva categoría con sus propias características jurídicas”.

Es precisamente, a partir del reconocimiento de la naturaleza específica de la Robótica (y de la I.A.) que el texto de la Resolución propondrá establecer definiciones comunes que serán tomadas en cuenta para la determinación de los “Principios Generales “de la robótica y de la I.A. para uso civil. Estas definiciones comunes dicen respeto al:” de sistema ciberfísico, sistema autónomo, robot autónomo inteligente y sus distintas subcategorías “. (Resolución, op. Cit. 2017).

Es evidente que el texto de la “Resolución” , por su propia naturaleza normativa y estructura rígida, deja en abierto la discusión sobre la cuestión de la “autonomía” y, en particular el difícil problema filosófico ( ontológico y político) de la distinción entre la “autonomía” del humano y la “autonomía” de la máquina inteligente, cuestión que es abordada por documentos de referencia, tales como el publicado por la IEEE : “the critical difference between human autonomy and autonomous systems involves questions of free will, predetermination, and being (ontology). The questions of critical ontology currently being applied to machines are not new questions to ethical discourse and philosophy and have been thoroughly applied to the nature of human being as well. John Stuart Mill, for example, is a determinist and claims that human actions are predicated on predetermined laws. He does, however, argue for a reconciliation of human free will with determinism through a theory of compatibility” (IEEE: 2016).

Estas “normas civiles” deben poner de relieve y, esta es una de las preocupaciones de la Resolución 2015/2103 : “que el desarrollo de la tecnología robótica debe orientarse a complementar las capacidades humanas y no a sustituirlas; considera fundamental garantizar que, en el desarrollo de la robótica y los sistemas de inteligencia artificial, los seres humanos tengan en todo momento el control sobre las máquinas inteligentes; estima que debe prestarse especial atención al posible desarrollo de un vínculo emocional entre seres humanos y robots —especialmente en el caso de grupos vulnerables, como niños, personas mayores y personas con discapacidad—, y destaca los problemas que pueden plantear las graves consecuencias físicas y emocionales que este vínculo emocional podría causar a los seres humanos” .

Estos últimos puntos son esenciales, tal como diversos autores lo resaltan para el debate sobre el diseño de los diversos “niveles” de “arquitectura jurídica” ya que: “Considering an artificially intelligent agent as a separate legal entity would enable legal frameworks to consider it as a legal agent in cases such as John and Jane’s, that we described above, which will only become more and more frequent as time goes by. It would also give legal systems the chance to tailor an adequate legal status for these artificially intelligent agents, with rights and duties appropriate to their traits, rather than simply trying to frame these entities under an existing legal framework drafted for a different reality, such as persons, animals or objects, which would not necessarily suit them adequately” (Maia: 2017).

No niego, que tal como lo defiende el experto en robótica Murray Shanahan, (asesor de la película de ciencia ficción Ex Machina, sobre una máquina que piensa y siente como un humano) que las ventajas que la robótica avanzada aportará a nuestra civilización son inmensas, sin embargo, también no puedo esconder mi preocupación ante la posibilidad de avanzar para la producción de un mundo “distópico”, escenario real si no encuadramos jurídicamente los problemas concretos de la robotización de nuestras sociedades (Scherer: 2016).

Mapear el futuro de la I.A pasa por la promesa de “robots éticos” y, por una geometría jurídica que posibilite la construcción de fundamentos legales de las aplicaciones civiles y de los límites de los usos militares.

Mexico no puede, ni debe, aislarse de estas fuerzas- motoras de la modernidad. Tampoco quedarse en el margen de los países que, el próximo año, en la reunión de Paris establecerán los lineamientos de un nuevo protocolo (que, seguramente, servirá de punto de partida para un tratado internacional) sobre estas materias.


*NOTA: Esta columna de opinión es una versión reducida y de difusión basada en el texto de una ponencia que la autora presentó en el Congreso Academia Journals Morelia 2018, bajo el tema “CUESTIONES ÉTICAS Y JURÍDICAS SOBRE LA PERSONALIDAD DE LOS ROBOTS CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL



Referencias bibliográficas para el lector(a) con curiosidad intelectual:

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Caytas J. (2017). 'European Perspectives On An Emergent Law Of Robotics' Columbia Journal of European Law 2017 https://ssrn.com/abstract=2956958 Consultado 23 mayo 2017

Geraldes Da Cunha Lopes, Teresa Maria. (2013) . Seguridad internacional y Derechos humanos en el siglo XXI: problemas ético-jurídicos del uso de los drones. Revista Letras Jurídicas, CEDEGS/UV

Geraldes Da Cunha Lopes, Teresa Maria (2016). Drones, Robot Killers y Derechos Humanos. Available from: https://www.researchgate.net/publication/301347073_Drones_Robot_Killers_y_Derechos_Humanos [Consultado en 03/05 /2018].

Geraldes Da Cunha Lopes, Teresa Maria (2018). Robots, Impuestos y Estado del Bienestar. In Hernández Silva et alliii, Emprendimientos, Negocios y responsabilidad social en las organizaciones. Consultado en línea el 8 de abril 2018 en la URL http://www.fcca.umich.mx/micrositio/8CongresoInter/Libro2018.pdf

Geraldes Da Cunha Lopes, Teresa Maria; Arévalo Orozco, Damián (2018). El Estado y los Derechos fundamentales: Guía Mínima para el Alumno de Derecho (Transformaciones Jurídicas y Sociales en el Siglo XXI nº 7) (Spanish Edition). Edición de Kindle.

Harari, Y.N., Homo Deus (2017). Breve Historia del mañana /Kindle Books

Harari, Y.N., (2015). Sapiens. De animales a Dioses / Kindle Books

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Resolución del Parlamento Europeo, de 16 de febrero de 2017, con recomendaciones destinadas a la Comisión sobre normas de Derecho civil sobre robótica (2015/2103(INL). Consultada en la URL http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P8-TA-2017-0051+0+DOC+XML+V0//ES, el 5 de mayo 2018

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Scherer, M. (2016). 'Regulating Artificial Intelligence Systems: Risks, Challenges, Competencies, And Strategies' (2016) 29 Harvard Journal of Law & Technology

Singer, Peter ( . Wired for War. Kindle edition

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Wallace, Nick. (2017) .'EU's Right To Explanation: A Harmful Restriction On Artificial Intelligence' http://www.techzone360.com/topics/techzone/articles/2017/01/25/429101-eus-right- explanation-harmful-restriction-artificial-intelligence.htm# Consultado 20 mayo 2017



*Teresa Da Cunha Lopes , Investigadora del CIJUS /UMSNH, especialista en Derecho Comparado, SNI nivel I.

domingo, 20 de mayo de 2018

Política y Sociedad: El dilema de una sociedad política o una política con intervención social.

Auutor/Authored by: Sergio Alberto Nájera Villegas.*

Título: Política y Sociedad: El dilema de una sociedad política o una política con intervención social.

Title: Politics and Society: Political Society or Politics with Social Intervention. A dilemma.



Palabras Clave: Política, sociedad, cultura, colectividad, libertad, democracia.

Key Words: Politics, society, culture, collectivity, freedom, democracy.

Actualmente estamos viviendo momentos trascendentales para la vida democrática del país y el bienestar de toda su población, los actores políticos “tradicionales” , o sea los llamados candidatos a puestos de elección popular, se encuentran realizando actividades encaminadas a conquistar la simpatía y el voto de la gente con miras a los próximos comicios electorales del 1° de julio, a la ciudadanía le tocará realizar el análisis de las propuestas de cada candidato para ejercer de la mejor manera su derecho a elegir representantes populares a través de la emisión de su voto.

Lo descrito líneas arriba es lo que en teoría tendría que pasar en la vida política de cualquier país que se considere democrático, sin embargo, en México no sucede exactamente esto ya que las condiciones del país han impuesto una realidad política y social muy diferente.

Una revisión general del problema

El Estado mexicano experimenta un concepto deficiente e incompleto de “democracia participativa” en donde políticos y ciudadanos, por igual, no ejercen el rol que les corresponde, por un lado, los políticos han establecido de facto un gobierno con tintes oligárquicos en donde el poder supremo (que originalmente corresponde al pueblo) es ejercido tan solo por un reducido grupo de personas, las cuales suelen acaparar todos los beneficios emanados del sistema.

Por su parte, la ciudadanía ha vivido una marcada relegación de la vida política y la toma de decisiones en el país que es común encontrarla decepcionada de las condiciones políticas imperantes, y por lo mismo se muestra renuente a participar en los procesos de participación política propia de toda democracia.

En estas condiciones es común, y hasta lógico, encontrar que los actores políticos en el poder siempre han tenido una escaza, por no decir nula, comunicación e interacción con el resto de la sociedad, lo que ha resultado en diversos obstáculos que impiden que el ambiente político sea refrescado y enriquecido por una diversidad de ideas, conceptos y acciones que propicien el desarrollo que necesita el país.

Así, nos encontramos ante el reto de mejorar a través de una verdadera y efectiva participación de la sociedad la actual democracia que predomina en el Estado mexicano, corrigiendo y consolidando su sistema de organización con el fin de que responda a las necesidades que exige un nuevo contexto global.

Para lograrlo es necesario que la ciudadanía tome conciencia de lo importante que resulta el aspecto de la organización política dentro de toda sociedad de manera que observe y valore los diferentes aspectos que están comprometidos con su participación, es decir, el mejoramiento en la calidad de vida de la colectividad.

Actividad política de la sociedad

La comprensión del papel que juega la política dentro de toda sociedad debe de ser el primer paso en el proceso de “concientización” de los individuos que integran la colectividad, por lo tanto, es importante comenzar diciendo que la política no es un ámbito que separe la vida cotidiana y las actividades públicas, por el contrario, abarca todas las actividades de cooperación y conflicto dentro y entre las sociedades por medio de las cuales la especie humana organiza el uso, la producción y distribución de los recursos humanos, los naturales y otros, en el transcurso de la producción y reproducción de su vida biológica y social.

Estas actividades de ninguna manera están aisladas de otras características de la vida en sociedad, la actividad política ayuda a configurar la estructura de la organización social y los sistemas de cultura e ideología en la sociedad o en los grupos dentro de ella.

A partir de esta premisa, es posible identificar algunos rasgos esenciales de la política:

o Se trata de una actividad humana.
o Implica conflicto, pero también cooperación.
o Implica el establecimiento de relaciones de poder.
o Se relaciona con la toma de decisiones.

Siguiendo el mismo orden de ideas, tomaremos como base para entender el origen del Estado la tesis sustentada por Jhon Locke en su Tratado sobre el gobierno civil, en el se nos describe como de manera primigenia el hombre se encuentra en un “estado de naturaleza” que precede a la creación de las sociedades humanas, los hombres viven “entre sí en un plano de igualdad, sin subordinación o sumisión” y son perfectamente libres de actuar y de disponer de sus posesiones como mejor les convenga dentro de los límites de la ley natural. Esta aparente “libertad” tiene un alto precio ya que si bien es cierto que el hombre puede disponer de sus bienes con independencia de otros individuos, también es cierto que la ausencia de una organización colectiva no le permite el goce pleno de su dominio pues constantemente ve amenazada su propia libertad por los mismos derechos de los demás hombres.

De esta manera tenemos que, el hombre decide abandonar la libertad de este estado de naturaleza para unirse a una sociedad dentro de la cual buscará conservar una mutua preservación de sus libertades, en otras palabras, busca la protección de la propiedad.

A partir de éstas y otras premisas, Locke llega a la conclusión de que la sociedad política (o sea el gobierno) en tanto sea legítima (es decir que cuente con la aceptación de la mayoría), representa un contrato social entre quienes han “consentido formar una comunidad o gobierno donde la mayoría tiene el derecho para actuar e imponerse a los demás”.

Ambas ideas (el consentimiento de los gobernados y la regla de la mayoría) llegaron a ocupar un lugar central en todas las teorías posteriores sobre la democracia y, por ende, ningún gobierno es legítimo a menos que goce del consentimiento de los gobernados, y ese consentimiento no puede darse salvo mediante la regla de la mayoría

Una verdadera y plena Democracia representativa.

Con lo descrito líneas arriba estamos en condiciones de afirmar que dentro de las democracias representativas modernas los rasgos de la democracia solamente los podemos realizar a través de una variedad de instituciones (actividades) políticas, estas instituciones incluyen:

• Elecciones libres, limpias y periódicas. Los ciudadanos pueden participar en dichas elecciones tanto en calidad de votantes como de candidatos (si bien pueden imponerse restricciones en términos de edad y residencia).

• Libertad de expresión. Los ciudadanos pueden expresarse en público sobre una amplia gama de temas políticamente relevantes sin temor al castigo.

• Fuentes de información independientes. Existen fuentes de información política que no se hallan bajo control del gobierno ni de grupo único alguno y cuyos derechos a publicar información o difundirla de otro modo están protegidos por ley, es más, todos los ciudadanos tienen derecho a buscar y emplear dichas fuentes de información.

• Libertad de asociación. Los ciudadanos tienen el derecho de formar organizaciones políticas independientes y participar en ellas, incluidos los partidos y los grupos de interés.

La relación entre estas instituciones y las características de una democracia que se realiza a través de aquellas puede resumirse de la siguiente manera: en una asociación del tamaño de un Estado-nación la representación resulta necesaria para la participación efectiva y el control ciudadano del programa de acción; las elecciones libres, limpias y periódicas, la igualdad de votos, la libertad de expresión, las fuentes independientes de información y la libertad de asociación son herramientas indispensables para la realización de una plena democracia.

¿Por qué participar en la construcción de la democracia?

La historia demuestra que la democracia posee de manera única ciertos rasgos que la mayoría de las personas, cualquiera sean sus creencias políticas básicas, considerarían deseables:

1. La democracia ayuda a prevenir que el gobierno sea ejercido por autócratas crueles y viciosos,

2. Las democracias representativas modernas no libran guerras entre sí,

3. Los países con gobiernos democráticos tienden a ser más prósperos que aquellos con gobiernos no democráticos, y

4. Tiende a promover el desarrollo humano (medido en términos de salud, educación, ingreso personal y otros indicadores) más plenamente que otras formas de gobierno.

Hay algunos otros rasgos de la democracia que también se consideraran deseables para el bienestar de la colectividad, tales rasgos son los siguientes: la democracia ayuda al pueblo a proteger sus intereses fundamentales, garantiza a sus ciudadanos derechos fundamentales que los sistemas no democráticos no otorgan ni pueden otorgar, y asegura a sus ciudadanos una gama más amplia de libertades personales que las demás formas de gobierno.

Finalmente, existen otras características de la democracia sobre las cuales vale la pena reflexionar: únicamente la participación democrática brinda al pueblo la máxima oportunidad de vivir bajo leyes de su propia elección, ofrece a la gente la oportunidad máxima de asumir la responsabilidad moral respecto de sus elecciones y decisiones en torno a las políticas de gobierno, y sólo en una sociedad democrática puede existir un nivel relativamente alto de igualdad política.

La democracia es la forma de gobierno más deseable porque solamente ella provee las clases de libertad necesarias para el autodesarrollo y el crecimiento individual, sin embargo, este concepto puede ir mas allá que una mera forma de gobierno, es también un “modo de vida asociada” en la que los ciudadanos cooperan entre sí para solucionar sus problemas comunes a través de vías racionales (es decir, a través de la indagación y el experimento críticos), en un espíritu de respeto mutuo y de buena voluntad.

Una tarea pendiente.

Las instituciones políticas de cualquier democracia no deberían ser vistas como las creaciones perfectas e inmutables de estadistas visionarios del pasado, más bien, deberían ser sometidas constantemente a la crítica y a la mejora a medida que van cambiando las circunstancias históricas y el interés público.

En toda democracia moderna la participación ciudadana se ha convertido en un elemento esencial, lo que ha significado trascender la noción de la democracia centrada únicamente en la celebración de elecciones competitivas y transparentes (democracia electoral), y dar paso a una plena democracia participativa en la que se promueven espacios de interacción entre los ciudadanos y el Estado, a partir de la legítima participación de los primeros en los procesos de toma de decisiones.

La participación en una democracia exige hábitos mentales críticos e inquisitivos, una inclinación hacia la cooperación con otros, un sentimiento de responsabilidad pública y un deseo de alcanzar el bien común.

Al participar en los próximos comicios electorales para elegir representantes populares tendremos ante nosotros la posibilidad de lograr que la voluntad del pueblo esté debidamente representada en las decisiones políticas, la oportunidad de contribuir en la consolidación de un sistema político en donde la democracia misma resulte útil y eficaz al ciudadano.

Así pues, la importancia de participar activamente en la política radica en el hecho de combatir aquellos aspectos que representan una amenaza al bienestar de la colectividad, debemos propiciar una ciudadanización de las leyes y de las políticas públicas a través de la participación de un electorado informado y preocupado por su futuro, dicho en otras palabras, si no participamos en la vida democrática del país no podemos pretender vislumbrar una mejora de nuestros males sociales siendo al mismo tiempo parte del problema.

*El autor es Maestro en Derecho por la División de Estudios de Posgrado.

Del “cliente- votante” al elector bipolar. De Buchanan al algoritmo inteligente.

Autor/Authored by: Teresa Da Cunha Lopes*

Título: Del “cliente- votante” al elector bipolar. De Buchanan al algoritmo inteligente.

Title: From the "client-voter" to the bipolar voter. From Buchanan to the intelligent algorithm.



Resumen: Del “cliente- votante” al elector bipolar . De Buchanan al algoritmo inteligente hay que repensar el sistema electoral en la era del “Big Data’, para no destruir a las democracias

Palabras clave: Cliente, votante, elecciones, sistema electoral, democracia.

Abstract: From the "client-voter" to the bipolar voter. From Buchanan to the intelligent algorithm it is essential to reevaluate the electoral system in the era of "Big Data", so as not to crush democracies.

Key words: Client, voter, elections, electoral system, democracy.

Morelia, Mich., 20 de mayo 2018.- En tiempos de campañas y con elecciones - federales, estatales y locales- a vuelta de hoja, es siempre productivo regresar a los “clásicos”. Releer obras y autores que parecen haber perdido fuerza frente a otras interpretaciones de “moda”, pero que, en último análisis, continúan (relativamente) operativos.

Así que, me parece importante recordar que los sistemas democráticos pueden ser vistos como mercados en los que los partidos políticos son empresas que ofrecen servicios administrativos a la comunidad. En su publicidad, vulgo llamado “programa de acción” dicen qué harán y cómo lo harán. En sus estrategias de campaña, incluyendo la conformación de coaliciones y de listas, emitirán posicionamientos políticos con respecto a los problemas económicos, sociales o de seguridad, que son producidos a partir de criterios muy similares a los que utilizan las empresas para establecerse geográficamente cerca de los consumidores.

Esta interpretación no es nueva. Pero, de la “racionalidad” del cliente - elector propuesta por Buchanan, hemos pasado a la “irracionalidad” del elector, paradigma de la escuela de la economía psicológica de Dan Ariely y, hoy nos enfrentamos al manejo de una “bipolaridad” del votante potenciada por la aplicación de herramientas altamente sofisticadas, en particular, por el uso de algoritmos inteligentes que permiten “personalizar” el producto (el candidato) en función de un mercado- target.

Es necesario, entonces, para entender el “juego de la política” identificar una “arqueología de las ideas”, deconstruir mitos y desmarañar una hebra evolutiva (como dirían los historiadores del pensamiento económico), que nos lleva directo al estudio de diversas Escuelas de análisis económico del comportamiento político, pasando por Buchanan, Lucas, Ariely, etc, para aterrizar en las posibilidades (y los riesgos) abiertos por los algoritmos inteligentes en la era del “big data”.

El análisis económico del comportamiento político se desarrolló a partir de la autonomía de una rama especializada, llamada Elección Social (o Public Choice). Uno de sus más destacados líderes y teóricos fue Buchanan (jijijiji, no, no es el whisky, aún que muchos politiqueros locales, altamente confundidos, parecen pensar que sí).

Así que paramos de la cuestión fundamental: ¿Quien toma las decisiones públicas?

En época de elecciones, en que se habla de “mafias del poder”, de presión de los mercados, de “grupos de interés”, de “cambios” y de “continuidades”, en la realidad lo que estamos debatiendo (y decidiendo) es a quien entregar las posiciones de decisor. Porque, a pesar de todos los pesos y contrapesos, al final del día las decisiones del Estado las toman los políticos que están en el poder.

Y, hasta determinado punto (según el personaje de Humphrey en la serie británica “Yes, Minister” y su secuela, “Yes, Prime Minister”, al 100%), los funcionarios, el aparato burocrático del Estado.

Ahora bien, llegados a este punto, resulta necesario deconstruir un “mito” moderno, altamente inoperante porque propone la existencia de razonamientos “universales”, “lógicos” que son, en la realidad, enormes falacias.

El “mito” del elector racional que vota en función del interés común que esconde el verdadero mecanismo del sistema: la bipolaridad de las decisiones políticas y la irracionalidad, intrínseca, en la formación de la “opinión”, hoy en día, diríamos, de los “trending”.

Por ejemplo, en la sociedad de economía de consumo en que vivimos (en transición de la 3a. a la 4a. Globalización) todo el mundo encuentra lógico que los consumidores y los propietarios de los medios de producción, adopten sus decisiones en función de su propio interés.

Sin embargo, se tiende a considerar que los políticos deben decidir en función del bien común. Y, que el elector, que no es más que un “consumidor ciudadano” haga lo mismo. Eso no ocurre en la realidad.

En el mundo real los políticos adoptan sus decisiones en función de sus propios intereses y, los votantes, el “consumidor”, el “cliente votante”, igual. Como todo el mundo. O sea, con una dosis de racionalidad (en el sentido de objetivación de intereses reales) y una cuota parte, con inmenso peso, de “deseo”, o sea, de una subjetividad que emana de elementos psicológicos no racionales. Ambas variables están presentes en las fuerzas que llevan el político a buscar el voto y el elector a votar por determinado político.

Así, un político, cualquier político, se esforzará en ser electo y, en ser reelegido. Para tal, necesita de obtener una mayoría de sufragios. En consecuencia, está obligado, en un sistema representativo con partidos en competencia, a hacer todo lo posible para que su partido obtenga más votos.

Esto tiene un efecto interesante sobre la definición de “interés común”. Lo que ocurre es que en los países democráticos donde hay libertad de prensa, los intereses de los políticos suelen coincidir con los intereses de la mayoría de la población. Sumariando, las fuerzas en juego tienden a acercarse al punto de equilibrio de mercado en que el interés particular se acerca al interés común, porque los políticos (y los partidos) están obligados a captar el mayor número posible de “clientes- votantes”.

De la misma manera, cuando están en posiciones de poder — federal, estatal o local — tratan (o deberían de tratar) de satisfacer las necesidades (deseos) del mayor número posible de ciudadanos con el fin de maximizar el número de votos en las siguientes elecciones.

Esta explicación de Buchanan y de la corriente a que llamamos de “Public Choice” es particularmente eficiente para analizar el comportamiento del “cliente - votante” en tres contextos: el del duopolio partidario (por ejemplo: Estados - Unidos); el del oligopolio partidario (México) o los sistemas pluripartidistas (Francia, Alemania). Esto, tal como lo referimos con anterioridad, porque donde hay libertad de expresión, y, por ende, libertad de informar (prensa) y libertad de opinión, los intereses de los políticos suelen coincidir con los intereses de la mayoría de la población. Pero, hoy, tiene que ser revisada a la luz de las posibilidades de distorsión del comportamiento de dichas variables introducidas por la “reingeniería” electoral, a partir del uso de bases de Datos masivas que permiten identificar, con precisión milimétrica, el “deseo” del elector y adaptar la “información” y la narrativa para construir “puntos de equilibrio” artificiales.

Al hacerlo, básicamente se está destruyendo el ADN de las democracias cuyo funcionamiento ideal parte de la premisa de la existencia de un sistema que permite, libremente, la construcción de una opinión informada y, por ende, de opciones racionales.

Un ejemplo, particularmente elocuente de las aplicaciones de esta interpretación, es el análisis de las opiniones del electorado sobre el tipo (los tipos) de intervención del Estado en temas polarizantes, tales como la economía del país, o sobre la cuestión migratoria, seguridad, etc

Tal como ya lo habíamos visto en un artículo publicado hace años (“Las Decisiones públicas”), podemos ejemplificar lo arriba enunciado, a partir de un ejercicio hipotético.

Imaginemos, por un momento, que se representan las opiniones del electorado sobre la conveniencia de la intervención del Estado en la economía de un país a lo largo de una línea horizontal (por ejemplo, sobre la cuestión energética). La posición de extrema izquierda significa que el estado debe asumir el control total de la rectoría económica del sector energía, o sea que controle el 100% de la extracción, de la transformación en derivados y de las estructuras de comercialización.

En el extremo derecho de la línea se posicionan los que quieren que el estado se abstenga de cualquier intervención, que controle el 0%. Supongamos que, en ese país hipotético, hay sólo dos partidos políticos: uno de derechas y otro de izquierdas. Los partidos, mediante declaraciones públicas, definen sus programas políticos especificando el porcentaje de control sobre el sector energético que pondrán en manos del estado si son elegidos para ocupar el gobierno.

Los votantes (el Zoon politikon, transformado en “cliente- votante”) si actúan racionalmente, elegirán aquel partido cuya propuesta esté más próxima a sus opiniones. Si el partido de la izquierda propone una intervención del 66% y el de derechas una intervención del 0%, el partido de izquierdas será votado por todos los “clientes” que se encuentren más próximos, los situados entre el 100% y el 33, 3%.

Para impedir la victoria de la izquierda y ganarse a los votantes del centro, el partido de la derecha empezará a suavizar sus posiciones aumentando el porcentaje de intervención económica de su programa.

Llevando a sus últimas consecuencias este razonamiento Buchanan y los autores de la corriente “public choice” llegan a la conclusión de que en los sistemas políticos bipartidistas existe una tendencia a que ambos partidos propongan soluciones políticas muy parecidas y situadas en el centro del espectro político.

El problema es que, a la hora de decidir, los “clientes - votantes”, tal como Dan Ariely nos lo ha hecho evidente, son definitivamente bipolares: pueden actuar racionalmente y pueden actuar irracionalmente. Casi siempre consiguen tener los dos comportamientos a la vez. Y, esta bipolaridad es acentuada, de forma extraordinariamente eficiente como nos lo demostró la elección de Trump en Estados- Unidos, por las posibilidades de manipulación psicológica introducida por los algoritmos inteligentes que permiten dirigir (y adaptar) la narrativa política (la oferta) del candidato al deseo (la demanda), variable emocional y subjetiva del “cliente -votante”.

*Teresa Da Cunha Lopes , Investigadora del CIJUS /UMSNH, especialista en Derecho Comparado, SNI nivel I

jueves, 26 de abril de 2018

Siria: ¿Un ejemplo de la aplicación de la "Teoría del Loco" o una real "línea roja" a la violación del "Ius in bello" ?

Autor/ Authored by: Teresa Da Cunha Lopes *

Título: Siria: ¿Un ejemplo de la aplicación de la "Teoría del Loco" o una real "línea roja" a la violación del "Ius in bello" ?

Title: Syria: A case of the application of the "Theory of the Madman" or a real "red line" to the violation of the "Ius in bello"?



Resumen: La "Teoría del Loco" aplicada a Siria por un personaje como Trump tiene mayores probabilidades de ser identificada con las ocurrencias de un "Dr. Strangelove " que con un la instalación de un nuevo paradigma político en materia de relaciones internacionales. Es lo que podríamos llamar una receta para el desastre.

Palabras clave: Trump, teoría del loco, relaciones internacionales, Siria

Abstract: The "Theory of the madman" applied to Syria by a character like Trump is more likely to be identified with the occurrences of a "Dr. Strangelove" than with the installation of a new political paradigm in international relations. It is what we might call a recipe for disaster.


Morelia, Mich, 14 de abril 2018.-Los ataques aéreos en Siria, según casi todas las opiniones expresadas en las últimas 24 horas, son legalmente cuestionables y estratégicamente ineficaces.

Sin embargo, pienso que deben ser analizados a partir de dos puntos de vista, Por un lado, el de un cambio de paradigma de la política exterior de EE.UU., evidenciado por la entrada de Bolton al gabinete y, que yo definiría como teniendo matices nixonianos. Por otro lado, a partir de la cuestión de la legalidad en términos del Derecho internacional.

Pocos son los que colocaron en evidencia la presencia de algunos paralelismos entre la visión de política exterior de Nixon y algunas tentativas de "copycat" por parte del equipo de Trump. En el ataque a Siria y, en particular, en lo que parece ser el errático manejo , vía Twitter, de la cuestión siria por parte del propio Trump, observo la posible tentativa de revivir la "teoría del loco" de Nixon como herramienta de política exterior destinada a obligar el (los) enemigo(s) a determinados comportamiento(s) auto limitativos y, en particular, a forzar que se sienten a la mesa de negociaciones. En primera instancia (no lo descarto), tal podría ser una respuesta pragmática y eficaz a la "política del pit bull" de Putin en la esfera internacional.

Pero Trump no es Nixon y el Oriente Medio es mucho más complejo y volátil de lo que fue Vietnam. O sea, la "Teoría del loco" aplicada a Siria, tendrá efectos no calculables, ni controlables, aumentando los riesgos de escalamiento en la región y, potencialmente, derivando en una confrontación directo entre dos superpotencias .
Como todas las acciones, el ataque a Siria es cuestionable (o sea, tiene pros y contras) bajo un punto de vista estratégico a largo plazo y, a partir del derecho internacional. Sin embargo, el ataque liderado por los EE. UU. , no puede ocultar la realidad de que el mundo ha abandonado al pueblo sirio .

Dejo de lado, en este comentario, la cuestión de la "legalidad " que se podría colocar en el derecho interno de cada uno de los países intervinientes en la "coalición" - EE. UU., UK y Francia - por tratarse de una decisión del ejecutivo sin pasar por la aprobación del poder legislativo y, me avoco a las cuestiones de legalidad pertinentes bajo el punto de vista de la doctrina del derecho internacional .

A priori, las cuestiones a colocar, para aquellos que quieren (o intentan) hacer un razonamiento legal podrían ser enunciadas (habrá otras) de la siguiente manera:

1.- ¿Existe evidencia convincente, generalmente aceptada por la comunidad internacional en su conjunto del uso de armas químicas?

2.-¿Existe un contexto de angustia humanitaria extrema a gran escala, que requiere un alivio inmediato y urgente y que exige la activación del principio de la "obligación de proteger"?

3.- ¿No es visible ninguna alternativa viable al uso de la fuerza si se quiere salvar vidas ?; y , finalmente,

4.-que el uso de la fuerza propuesto debe ser necesario y proporcionado al objetivo.

Las cuestiones 1 y 2 son las que pueden ser más polémicas. La 1 por causa de cuestiones (legítimas) sobre fuentes y, principalmente, credibilidad, aún que la credibilidad de Rusia en esta cuestión es mucho menor, en particular después de usar su veto en el Consejo de Seguridad, para impedir la comisión de investigación.

La 2, porque existe una clara situación de emergencia humanitaria desde hace años (7 años mínimo) en que el "Principio de la obligación de proteger" (1) debería haber sido activado desde hace años pero, nadie en occidente quiere "una intervención" abierta y, existe (existió) un tácito reconocimiento entre los "lobos" del "derecho" de Rusia (hasta el momento) de colocar las premisas bajo las cuales se negocian los frágiles equilibrios diplomáticos y de dejar en las manos de Putin la discrecionalidad ( y la impunidad) con que se permiten las atrocidades del régimen de Damasco.

Las potencias han "reconocido " que Siria es un coto del "lobo ruso" (ver una columna de opinión que escribí hace años, ¿2013?, intitulada el " Siria: Silencio de los Lobos" (2)) y, por lo tanto, cualquier operación o intervención de los "aliados" es puntual, delimitada en sus objetivos y sin real impacto sobre la situación en el terreno. En la realidad este es un eufemismo que oculta el abandono total de Siria y de los sirios por los mismos países que llevaron a cabo, a lo largo de esta noche, el bombardeo quirúrgico , puntual, contra objetivos militares del régimen de Assad.

Como lo coloca de forma lapidaria Anshel Pfeffer, "la naturaleza aislada de estos ataques: el secretario de Defensa de los EE. UU., James Mattis, calificó los ataques del viernes por la noche como "un disparo de una sola vez", resalta hasta qué punto el mundo ha abandonado al pueblo sirio.
Los sirios pueden ser asesinados por su propio régimen, con la ayuda de Rusia, Irán y Hezbollah, por cualquier medio posible, incluida, la mayoría de las veces, armas químicas".(3)

Estratégicamente ineficaz porque no alteran las condiciones en el terreno, no afectan la supervivencia del régimen criminal de Assad, no eliminan la presencia iraní (y la amenaza real para Israel), tan solo abren un posible espacio temporal de maniobra para nuevos esfuerzos diplomáticos. Sin embargo, ni esta posibilidad está clara.

Como decía Mark Leonard, director del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores en un artículo de opinión publicado en El País en su edición del 7 de junio del 2013: “en el caso de Siria parece ser que es la diplomacia y no la guerra lo más difícil de digerir para los espectadores occidentales. A medida que aumentan la matanza, la disgregación y el sufrimiento, los líderes occidentales parecen más cómodos hablando de intervención militar limitada que aceptando las moralmente incómodas decisiones que necesitarían tomar para llegar a un acuerdo político. El problema es que la lógica de la diplomacia y la lógica de la democracia parecen estar cada vez más en desacuerdo.”

Contra esta posición de "auto limitación" de las potencias , ante la parálisis de la ONU y confrontados con las ambigüedades del discurso de los “progresistas” occidentales que hablan de “desinformación sobre los masacres” , podríamos argumentar que "la obligación de proteger" , cuando más de medio millón de sirios han sido muertos a lo largo de este conflicto, la mayor parte de ellos por armas convencionales y, que ciudades , como Alepo ( 4) y otras regiones han sido transformadas en campos de muerte, genocidios modernos , está más que justificada.

Pero, en el caso sirio “no presionamos, no protestamos y, tal como por el pasado lo hicimos con Sarajevo, rechazamos ir a morir en una calle de Alepo. Los cuerpos destrozados, las columnas de humo, la carnicería, la guerra masiva contra los civiles, las columnas de refugiados amasados contra el alambre de púas no provocan a la acción ni a la solidaridad. Solo encienden los brotes de violencia racista de grupos nacionalistas, que tal como carroñeros, se alimentan del miedo a la” invasión” de refugiados."

Las respuestas posibles a las preguntas 3 y 4 no colocan, en este caso preciso, problema mayor. Eliminar (o, por lo menos disminuir) la capacidad actual (no la futura) del régimen sirio salva vidas (pregunta 3). Y, el uso de la fuerza fue proporcionado y directo, únicamente, dirigido a objetivos militares perfectamente identificados.

No hubo "masacres" causados por la operación de esta noche ni las "víctimas colaterales" inocentes que anticipaban los del coro "pacifista selectivo " que nunca se pronuncia contra Assad, nunca cuestiona ningún gesto de Putin, pero entra en histeria mediática aguda si Estados Unidos, Francia o Inglaterra (o, la ONU) toman un curso de acción, en cualquier terreno e, independientemente, de los contextos y circunstancias de cada caso.

¿Pero, que se avanzó, bajo de un punto de vista estratégico en la resolución del conflicto sirio? Básicamente nada.

Al revés, a mediano plazo puede agudizar, tal como lo referí en la introducción de esta columna, los problemas de seguridad en la región , en particular de Israel ya que, las tensiones entre las superpotencias en Siria obstaculizan su propia capacidad para luchar contra la presencia iraní en Siria y de obstaculizar la transferencia de armas a Hezbolá.

O sea , cuando las relaciones entre Washington y Moscú entran en una espiral de “guerra fría” la libertad de movimiento de Israel queda restringida , principalmente si aumenta el peligro de enfrentamientos directos entre las fuerzas israelíes y rusas. Principalmente, si la única estrategia visible (identificable) del ocupante de la Casa Blanca es una versión de la “Madman Theory” (5) (Teoría del Loco) de Nixon . Con una diferencia, Trump no es Nixon, en el sentido que no tiene ni la sangre fría, ni el cálculo político ni la experiencia de la política exterior. Ni Bolton es un Kissinger.

La "Teoría del Loco" aplicada a Siria por un personaje como Trump, asesorado por un equipo que ya es conocido como teniendo la calidad del "Gong Show/Star Wars bar ", tiene en consecuencia, mayores probabilidades de ser identificada con las ocurrencias de un "Dr. Strangelove " que con un la instalación de verdadero paradigma político en materia de relaciones internacionales. Es lo que podríamos llamar una receta para el desastre.

Así siendo, por el momento, y dadas las posibilidades de errores fatales de una administración estadounidense sin experiencia, sin escrúpulos y demasiado "bravado" me congratulo de que el impacto sobre el terreno haya sido mínimo y, tal como lo evidenció Chemi Shalev (6) ,el ataque estadounidense a Siria, si bien " da gratificación instantánea, no es mas que mucho ruido y pocas nueces" ("U.S. Attack on Syria Gives Instant Gratification but Is Much Ado About Nothing". O sea, legalmente cuestionable, estratégicamente ineficaz.

NOTAS:

(1) Para aquellos que no están familiarizados con el nuevo concepto jurídico “la responsabilidad de proteger”. El Principio de la "Obligación de proteger" quedó validado en septiembre 2005 con la resolución 60/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, integrada al documento final de la 60a. Cumbre de la ONU. Es evidente que la propia terminología de la Resolución 60/1 A.G. determina su encuadramiento dentro del universo moral., a la vez que implica que, hoy en día, en Derecho Internacional, la soberanía del Estado-nación no es absoluta. O sea, la comunidad internacional, a través de sus instituciones, tiene el derecho de vigilar todas las situaciones -genocidio, crímenes de lesa-humanidad, hambruna, etc.- que colocan en peligro la población de un Estado-miembro o un sector de esa población. Así, cuando se verifican determinados elementos, el bien de la comunidad nacional en cuestión, y, el del conjunto de la comunidad internacional, puede transcender la exclusividad de competencias, que el Estado detiene en principio, pero no de manera absoluta, sobre su territorio.

(2) Ver mi columna de opinión "Siria: el Silencio de los Lobos" en la URL http://mx.globedia.com/siria-silencio-lobos

(3) Ver columna de Anshel Pfeffer, U.S.-led Attack Can’t Hide Fact the World Has Abandoned the Syrian People, https://www.haaretz.com/middle-east-news/syria/.premium-u-s-led-attack-hide-the-fact-the-world-has-abandoned-syria-s-people-1.5995505

(4) Sobre mi posición sobre los inaceptables costos en vidas humanas del conflicto sirio ver mi columna del 2016, "Manifiesto por Alepo “ http://revistabusqueda.com.mx/opinion-manifiesto-alepo-teresa-da-cunha-lopes/

(5) La “Teoría del Loco “ fue enunciada por Richard Nixon como una de las herramientas de su política exterior, diseñada en el contexto de las conversaciones de paz para Vietnam , para hacer creer a los líderes de otros países que estaba loco y que su comportamiento era irracional y volátil , lo que provocaría temor y evitaría que hiciesen provocaciones directas a Estados Unidos. .En las palabras del propio Nixon, dirigidas a Haldeman :"La llamo la Teoría del Loco, Bob. Quiero que los Norvietnamitas crean que he alcanzado el punto en el que podría hacer lo que fuera para parar la guerra. Correremos el rumor de que, 'por amor de Dios, conoces a Nixon, está obsesionado con el Comunismo. No lo podemos reprimir cuando está furioso -- y tiene la mano en el botón nuclear' -- y el mismo Ho Chi Minh estará en París en dos días suplicando por la paz."

(6) Leer artículo de Chemi Shalev , U.S. Attack on Syria Gives Instant Gratification but Is Much Ado About Nothing, https://www.haaretz.com/us-news/.premium-u-s-attack-on-syria-is-much-ado-about-nothing-1.5995581

*Teresa Da Cunha Lopes , Investigadora del CIJUS /UMSNH, especialista en Derecho Comparado, SNI nivel I

jueves, 5 de abril de 2018

DIVERGENCIA EN EL ACUERDO DE PARÍS. ORTODOXOS VS AGNÓSTICOS

Autor/Authored by: Mario Alberto González Cárdenas.*

Título: DIVERGENCIA EN EL ACUERDO DE PARÍS. ORTODOXOS VS AGNÓSTICOS.

Title: DIVERGENCE IN THE PARIS AGREEMENT. ORTHODOXES VS AGNOSTICS.



Resumen: ¿Es el Acuerdo de París la solución al problema climático? ¿Vale la pena la inversión de miles de millones de dólares para crear mecanismos de producción de energías renovables? El Acuerdo de París representa el instrumento internacional diplomático más importante desde la Convención de 1992 en New York para el Cambio Climático. Como todo suceso importante tiene sus defensores y sus atacantes, los ortodoxos con una fiel posición al cambio climático y los agnósticos aquellos que creen que el cambio climático no existe, que no es muy importante o que ya hemos hecho lo suficiente como para que ya no nos preocupemos de ello.

Palabras clave: Acuerdo de París, Ortodoxos, Agnósticos, Convención de Cambio Climático, Protocolo de Kyoto, Energía, Economía, Cambio Climático, Impacto Ambiental, Mitigación.

Abstract: Is the Paris Agreement the solution to climate change? Is it really worth enough to invest billions of dollars to create mechanisms and systems of renewable energy? The Paris Agreement represents the most important dimplomatic international instrument since the Convention of 92 about Climate Change in New York City. Just like every important event, it has two different points of view, on one hand we have the orthodox way of thinking, where people see that the problem is real and the only way to fix it is to get the objectives and goals we set. On the other hand we have the agnostics way of thinking, where people may think there is no problem to fix, it is not important or we have done enough so we should not worry about it anymore.

Key words: Paris Agreement, Orthodox, Agnostics, Climate Change Conventio, Kyoto Protocol, Energy, Economy, Climate Change, Ambiental Impact, Mitigation


El Acuerdo de París quizás sea el más controversial pacto internacional sobre la problemática climatológica que tiene el mundo desde los comienzos de la globalización. Antes que el protocolo de Kyoto y de otros tratados que tocaron el tema de la polución, el desarrollo verde, ecológico, la energía alterna, sustentable y el calentamiento global, el Acuerdo de París significa hoy, la mayor prueba viviente y objetiva de que algo realmente grave le está pasando a nuestro hogar.

Pero como todo tema en el que se involucren ideas políticas, decisiones políticas, siempre encontraremos un desigual y efímero número de desacuerdos, intransigencias, ceguera, etc.

I. Palabras preliminares:

Para efectos de espacio, sintetizaremos las explicaciones largas y profundas del proceso político y difuso que tuvo el cambio climático en las naciones, por lo que sólo daremos algunas palabras preliminares sobre la Convención de Cambio Climático aprobada en Nueva York en 1992 y el Protocolo de Kyoto, ambos de las Naciones Unidas, la utilidad de las herramientas internacionales y sobre los ejes en los que gira este móvil.

El eje central de hacer un protocolo que se ocupara de manera más práctica y experimental del asunto del cambio climático le dio la oportunidad a las Naciones de reinventar estrategias, tecnología y políticas nuevas, para ese fin. Motivados por un problema que nos involucra a todos, sin buscar culpables, más bien buscando soluciones, advirtiendo a las partes a respetar el marco de actuación y sobre todo a educar la política nacional desde la internacional.

El reconocimiento de que existe un problema llamado calentamiento global, crisis de impacto ambiental, polución, escases, etc. Es un avance, porque muchas veces nos encontramos con la divergencia de opiniones y sobre todo de extremistas y/o de ortodoxos que no persiguen los objetivos de hacerse cargo del cambio climático.

Como todo tratado debe estar analizado y estructurado estratégicamente, por eso en el segundo artículo que es para mí de los más importantes ya que es donde los Estados parte elaboran los ejes y bases donde van a empezar a actuar; es decir, son las promesas y los cambios políticos, científicos que deben de lograr toda vez que se acoplen al protocolo.

“iv) investigación, promoción, desarrollo y aumento del uso de formas nuevas y
renovables de energía, de tecnologías de secuestro del dióxido de carbono y de
tecnologías avanzadas y novedosas que sean ecológicamente racionales;”


“v) reducción progresiva o eliminación gradual de las deficiencias del mercado, los
incentivos fiscales, las exenciones tributarias y arancelarias y las subvenciones que
sean contrarios al objetivo de la Convención en todos los sectores emisores de gases
de efecto invernadero y aplicación de instrumentos de mercado;”


A mí parecer el trasfondo que todo tratado debe tener son estos principales aspectos que vemos citados en los párrafos anteriores:

1. Aspecto Técnico/Científico. Dicha parte podría corresponder al primer párrafo que tomamos del protocolo de Kyoto, ya que es en sí, una pronunciación hacia cómo es que se logrará encarar las desastrosas consecuencias del cambio climático, pues bien, el párrafo lo responde concretamente, que aunque es una respuesta sencilla, el trasfondo es muy complejo, son datos que sí pueden radicar en el tratado, sobre el diagrama de investigación, pero esto ya depende por ejemplo de cada Nación el cómo lograr los objetivos planteados; por ejemplo:

En el Anexo 1 del mismo protocolo en el párrafo 1 y 2 suscriben que las partes intercambiarán estrategias, experiencias e información acerca de cómo hacer el cambio de transición sobre las nuevas tecnologías que sean amables para el medio ambiente y la investigación sobre ello, además de que se proponen alcanzar ciertos objetivos en una temporalidad y en dichos objetivos impera el respeto a ciertos lineamientos, más no necesariamente el conocimiento científico/técnico de cómo hacer cambiar el paradigma es el mismo. Por eso el conocimiento en base al aspecto técnico/científico es primordial.

2. Aspecto Político/Jurídico. Todo misil debe tener una computadora inteligente que lo direccione. Aunque no estamos hablando de explosivos ni de algo en estricto modo negativo, ya que estamos tratando un problema y el hecho de hacerlo es algo positivo. He aquí una paráfrasis de lo que necesita un Tratado; dirección, estrategia, convencimiento y un buen plan de trabajo basado en decisiones racionales, legales y políticamente correctas.

El párrafo segundo explica un cambio de fondo que surgirá a partir de las consecuencias jurídicas del Tratado, que es pues, la base para que funcione y se tenga el resultado deseado, hablando más explícitamente, en política exterior siempre se tiene que hablar de la economía, siempre se tiene que hablar de los cambios de financiamiento y vaya que para este tema y rubro específicos el tema del financiamiento era primordial, porque el cambio climático se debe principalmente al uso excesivo de la industria que produce gases de efecto invernadero (Co2), por lo que para evitar el consumo y uso de la sociedad de tales industrias, tendremos que sopesar dichas industrias por otras más amables y el cambio de transición cuesta, pero se ha comprobado que es una inversión bastante gratificante y con efectos prósperos y expeditos.

Los mitos de que las mieles que produce el gran panal de los futuros híbridos son lentas y sin ningún beneficio expedito deben descartarse completamente, ya que se conoce el caso de países sobre todo asiáticos que pudieron en un tiempo relativamente corto elevar y potencializar su actividad económica y energética, dejando atrás a combustibles fósiles y a industrias que perjudicaban más de lo que beneficiaban a los ciudadanos y a la casa de todos, la Tierra.

Por lo tanto, en la esfera de cualquier tratado/convención debemos de cerciorarnos de que existe el conocimiento técnico y el conocimiento jurídico para aplicar y ejercer debidamente una herramienta de tal magnitud como lo es un tratado internacional. El párrafo quinto del numeral siete del Acuerdo de París nos dice a la postre, “(…) y que dicha labor debería basarse e inspirarse en la mejor información científica disponible y, cuando corresponda, en los conocimientos tradicionales, los conocimientos de los pueblos indígenas y los sistemas de conocimientos locales, con miras a integrar la adaptación en las políticas y medidas socioeconómicas y ambientales pertinentes, (…).”

El mismo Acuerdo de París, remite a los lectores a una de las fuentes primarias de todo Tratado Internacional conforme al cambio climático, el cual es la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, hecho en 1992, éste da las reglas como si fuere tal un protocolo más reducido, de los objetivos base que debe alcanzar cada sujeto obligado, para que los objetivos planteados en el Tratado en comento puedan materializarse, algunos de ellos son:

a) Reducir la emisión de efectos de gas invernaderos o evitar que el promedio global eleve su temperatura a 2°C
b) Regular la tala y forestación de áreas verdes siempre promoviendo y garantizando un equilibrio ecológico.
c) Estructurar una economía fuertemente sustentable respetuosa de los objetivos planteados en el Acuerdo.

Coincidentemente con esa fecha la primera ministra del Reino Unido, la dama de hierro, Margaret Thatcher había incursionado su política en una de gran impacto para las políticas verdes y de cambio ambiental, fue ella una de las pioneras en tomar en serio el cambio climático y las energías renovables.

Cuando hablamos de cambio climático, estamos hablando de un evento que fue visto muy después de que las naciones en conjunto (no todas), reconocieran que quienes ocasionaban los problemas, eran ellas mismas, era eso, o la simple arrogancia de no querer enfrentar el tema, porque no fue hasta los años 80’s cuando el Reino Unido, en especial, como se comentó, Margareth Tatcher, pluralizó y exhortó a todo el mundo, en voltear a ver los desastres que ocasionaban nuestros logros.

Por eso, el Acuerdo de París, puede ser considerado, desde la Convención sobre el Cambio Climático, el tratado internacional más importante que se verá en estos años. Sin embargo, encontramos en la comunidad internacional debilidades y fortalezas que no dejan de ser una estira y afloja en los rubros de mayor importancia económica y científica para las Naciones, es decir, las naciones se hacen las preguntas, ¿debemos tomarnos en serio el cambio climático? ¿París es la solución?

II. ORTODOXOS:

Los extremos en todo caso, no aterrizan jamás en consecuencias positivas, los métodos ortodoxos han demostrado con el paso del tiempo, que pueden ser perjudiciales si no se actualizan mecanismos o principios que puedan regir en caso de que los problemas sean numerosos y que los métodos sean radicalmente insolventes.

La ortodoxia en estos tiempos, es una filosofía que puede estar muriendo, porque ya nadie sigue el protocolo de una manera casi dogmática y mucho menos en temas de fondo político o económico, como lo es en muchas maneras, el cambio climático, porque, aunque encontramos muchísimos protocolos y normativas, los hechos dicen que los objetivos de tales casi nunca se alcanzan conforme a lo que dictan las normas.

En París, sin embargo, habrá que rescatar una situación bastante importante que tienen a su favor los ortodoxos, los fines y metas que se plantearon primigeniamente no se están cosechando de la manera deseada, la situación radica principalmente en el apoyo que se le da al cambio climático y la inserción de gente involucrada en la investigación, proceso y cientificidad del impacto ambiental y meteorológico que tiene el Acuerdo de París; en los gobiernos no hay inserción de conocimiento técnico, por lo que la aplicación de la herramienta se ve estancada, pero existen casos muy concretos que permiten observar las modalidades de dichos protocolos, convenciones, herramientas, etc. y que vislumbran, a pesar de todo, eficacia.

El caso de China, es un excepcional ejemplo de que las energías renovables, las políticas verdes y los firmes ideales en el cambio climático (ortodoxos), pueden crear una convergencia bastante favorable para la economía y para el medio ambiente. A comienzos de 2017, China descartó su idea de invertir en carbón, para empezar una inversión en energías limpias, hoy en 2018 ya es un líder a nivel mundial en la incorporación de energías limpias, renovables y además un factor inalienable para la economía y mercados mundiales.

El caso mexicano de alguna manera también, puede ser un caso de evidencia urgente, que hace ver la necesidad de nuevas políticas públicas ortodoxas a una cuarta era de la globalización, donde el enfoque es la tecnología de la información, de la robotización, de la inteligencia artificial y de las nuevas formas de crear y encontrar energía que permiten sustentabilidad en el entorno donde el ser humano ha plantado su hogar. En el caso estrictamente mexicano, hemos querido aprender a vuelta de rueda, la importancia que tiene el reconocimiento de este criterio de oportunidad, México no ha avanzado siquiera a una etapa política/científica que le sea favorable internacionalmente y en el caso concreto, ecológicamente.

En otras palabras, a México le falta mucho trabajo técnico y de reforma política en materia energética y de impacto medio ambiental. Por lo que realza el discurso ortodoxo, de la necesidad imperativa de regular el cambio climático en ejes y objetivos a seguir, con el apoyo de influencia y macroeconómico de aquellos que tienen más “curules” en la comunidad internacional.

Lo que viene a ratificar las investigaciones sobre el desarrollo íntegro, equidad y medio ambiente que ha hecho la OCDE en el año 2017, sobre la planeación que han hecho los equipos de investigación de aquellas naciones que se encuentran entre las 20 naciones más productivas y más acaudaladas en el globo terráqueo. Son pues los G-20 en su mayoría, son los que se disponen a crear fondos de apoyo a estos círculos y criterios de oportunidad que contrastarían en cierta medida las emisiones anuales que producen los países industrializados que no han regulado los gases de efecto invernadero.

Sin embargo, las investigaciones de la OCDE han dejado ver que los objetivos previamente planteados de reducir a un mínimo los gases de efecto invernadero creando una atmósfera amable y reduciendo, como consecuencia, la temperatura general del planeta, no serán alcanzados con las estrategias planteadas hasta ahora. Ya que, aunque el sistema está creado para que hasta el 2030 la temperatura global háyase reducido hasta 2 ° C, los factores que inhiben el avance de la protección climático y medio ambiental, son directamente proporcionales a aquellos que emiten más gases, contaminan más y que además poseen en sus arcas más poder adquisitivo, así el desarrollo de las proposiciones según la ideología ortodoxa, no puede ser concebida de manera alguna sin la intervención y liderazgo de los G-20.

La posición de los países con una ideología o postura ortodoxa ante la vulnerabilidad, el impacto y el cambio climático, no puede concebirse sin el cambio económico en el campo de la cuarta era de la globalización, la información, las nuevas tecnologías e inclusive la robotización. En este singular aspecto de la convergencia que está sucediendo en el mundo globalizado, resaltar que las ideas que comparten la posibilidad de mitigación y de adaptación al brote excesivo de Co2 en la atmósfera. La estrategia política para crear la brecha donde todo el mecanismo de la sociedad internacional colabore al cambio climático radica en una idea que debemos evitar a toda costa: la contradicción.

En otras palabras, debemos estar todos en el mismo término ya que estamos todos ante el mismo problema, no dudar de la existencia del problema y colaborar para la creación de una solución es una vía de escape y solución vastísima. Y ya varios investigadores y críticos de las políticas de impacto medio ambiental han estado siguiendo el quehacer de las naciones ante este problema y ¿qué han respondido? Que necesitamos un nuevo marco legal y político donde los intereses económicos y de mercado no se contrapongan hacia los objetivos y metas del Acuerdo de París.

La Carta de Energía, es el único tratado internacional en el mundo que su tema específico es únicamente la producción, distribución y administración de la energía, tal instrumento ha sido el fundamento legal de muchísimas demandas legales en contra de los Estados que han negado acceso a concesiones, permisos y/o servicios que tengan que ver con áreas protegidas, materias primas o energía en bruto dado el impacto ambiental que tienen, pero protegiéndose bajo la capa de este instrumento.

De tal manera que este mismo, se ve totalmente desfasado a las necesidades prioritarias que tiene el globo hoy, ya que no regula el aprovechamiento de la energía en su totalidad, es por eso, que las Naciones Unidas han visto un criterio de oportunidad en el Acuerdo de París. Que gracias al Tratado de Nueva York de 1958 sobre el arbitraje, las sentencias y el trabajo jurídico de la comunidad internacional, partiendo de un ideal de soberanía funcional que obedece al control vertical del interés internacional.

Es decir, la necesidad de cubrir esos criterios de oportunidad, al momento de actualizar, materializar y ejecutar sanciones reales a los Estados Parte de un tratado internacional, bajo los principios del proceso debido.

PUNTUALIZANDO:

a) El ortodoxo busca siempre seguir las pautas normativas de manera literal, en busca del objetivo de su ideal. En el tema que nos obliga en este artículo, es entonces, el Acuerdo de París que debe ser respetado en su totalidad.

b) Aunque en la realidad, no se han podido materializar los objetivos planteados, el sistema ortodoxo que reconoce el problema del cambio medio ambiental le permite a la sociedad actuar y no ser omisa ante la disrupción del desarrollo de la mitigación y adaptación ambientales.

c) La contradicción de ideas es probablemente el problema más grande que enfrenta la situación que defienden los ortodoxos en este tema y su tentativa solución puede ser la adopción y homologación de conceptos y caminos ante un problema que es obvio y universal.

AGNÓSTICOS:

El agnosticismo es aquella ideología que tiene como postura principal la duda sobre una situación en la que existen dogmas y soluciones aparentemente simples.

El peligro de que las naciones no pongan suficiente atención y que no vean beneficio en la inversión de las energías renovables, investigación y experimentación con políticas verdes, es precisamente porque bajo esta postura parece innecesario, ya que no se cree en el cambio climático. Hoy, por ejemplo, el presidente de los Estados Unidos de América Donald Trump ha dejado claro que en su plan de gobierno no propone ninguna solución a los problemas que impactan el medio ambiente, porque no existe un problema que arreglar, es más, apoya a aquellas empresas de exportación de hidrocarburos y del carbón.

A principios del año pasado (2017), Trump dirigió la política energética y medio ambiental de una manera muy agnóstica y de alguna manera, entendible, ya que por su singularidad política aquellos que sí creen en el cambio climático y en la posibilidad de que el ser humano puede resarcir el daño causado a la naturaleza si es que actúa racionalmente, no fue sorpresa alguna, pero sí, una desgracia para los ortodoxos.

La administración Trump ha hecho quizás dos cosas controversiales que dejan ver la significancia de la postura agnóstica:

1. El rechazo a la ratificación al Acuerdo de París.

2. Rescindir las normas del Plan de Energía Limpia de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA); anular normas para el control de emisiones de metano causadas por la producción y distribución de petróleo y gas.

Como primer término, el rechazo a la ratificación al acuerdo medio ambiental más importante desde la Convención del 92 en Nueva York constituye regresión a la situación que enfrenta el mundo. El argumento que la administración republicana dio se puede explicar en gran medida con un artículo de una persona que es estudioso del cambio medio ambiental pero que es agnóstico porque no cree que las políticas, el Acuerdo de París y los acuerdos hasta ahora empleados funcionen; pero a fin de cuentas, la administración de Trump ha demostrado no simpatizar nada con intereses comunes ya que no tienen nada que ver, dice Donald Trump, con el medio ambiente, sino que es más bien un engaño internacional para que occidente se enriquezca de E.U.A.

Bjon Lomborg, el estudioso en comento, argumenta que debemos ser un poco más escépticos de acuerdo a las ideas y proposiciones de las Naciones Unidas, la Agencia de Protección Ambiental u otros que protejan este tipo de corrientes o métodos, ya que no han dado resultado alguno, ya que desde el Thatcherismo las emisiones del dióxido de carbono no han dejado de subir, las únicas veces que han bajado las emisiones han sido en periodos de crisis económicas devastadoras.

Otro argumento, es la situación de la eficiencia en conjunto de la necesidad de las energías renovables, Lomborg ha dejado claro que el cambio climático existe, pero que las energías renovables al día de hoy no representan en absoluto una ayuda que pueda coadyuvar a la mitigación. La razón es simple, la inversión en las renovables y en la investigación no es la suficiente como para poder subsanar la emisión de gases de efecto invernadero, para reducir la temperatura global de la tierra a 2°C se necesita reducir 6000 billones de toneladas de dióxido de carbono y según investigaciones de la Comisión de las Naciones Unidas en el cambio Climático por sus siglas en inglés UNFCCC para 2030 apenas podremos reducir las emisiones de los gases a 56 billones de toneladas.

Es así, que con investigadores que, si bien no piensan necesariamente como un escéptico total como lo es Donald Trump, pero que sí creen desmentir los falsos intereses de la sociedad internacional por reunirse al unísono por la hecatombe climática, ayudan desmedidamente a que más personas se muestren dubitativos ante la problemática que cualquiera con sentido común, un libro e internet podría asentir.

Donald Trump podría ser el escéptico más poderoso del planeta y a las Naciones nos está costando la duda escéptica de un presidente que prefiere fijar bien los intereses de unos cuantos que a su propia nación.

SÍNTESIS CONCLUSIVA:

El lector puede deducir con facilidad que el que escribe estas líneas no es agnóstico, pero he de escribir que tampoco soy un ortodoxo, no creo en las soluciones completamente cuadradas, fijas y ortodoxas, pero tampoco no creo en problemas inminentes, por lo que he de decir que me considero alguien de visión ecléctica, parte de la solución está en París, pero es solamente una parte, porque la cultura del ambientalismo y de la legalidad y respeto a los DESCA son otra parte indudable y que debe de ser respaldada por una nueva cultura que emerja gracias a París. El hecho de que solamente Nicaragua, Siria y E.U.A. estén fuera del Acuerdo de París nos dice que todo el enlistado de naciones que forman parte de la ONU creen sin chistar que las naciones deben cerrar filas a la corrupción, los malos manejos, la irresponsabilidad de la pseudo cultura del consumismo y de la ilegalidad y de la aquiescencia del Estado ante el cambio climático.

Sin lugar a dudas, París ha cambiado el rumbo y percepción que tenemos de lo que puede llegar a hacer un Tratado Internacional y de lo que puede llegar a hacer un grupo social.

* El autor es alumno del Programa de Licenciatura en Derecho en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

viernes, 19 de enero de 2018

Sistema Hidráulico de la Diplomacia

Autor/Authored by: Mario Alberto González Cárdenas.*

Título: Sistema Hidráulico de la Diplomacia.

Title: The Hydraulic System of Diplomacy.



Resumen: El desarrollo de la vida humana ha surgido gracias a una conjetura que se puede explicar hasta cierto punto, pero cuando dependemos de ella es importante poder desmembrarla y poder recrear escenarios que nos permitan comprenderla a grandes rasgos, en este caso, la diplomacia/relaciones exteriores.

Palabras clave: Sistema Hidráulico, Diplomacia, Relaciones Exteriores, Migración, Desarrollo Cognitivo/Comunicación, Tercera Ola, Globalización, Tecnologías De La Información, Transhumanismo.

Abstract: The development of human life has emerged through a conjecture that can be explained to some extent, but when we depend on it is important to dismember it and recreate scenarios that allow us to understand it broadly, in this case, diplomacy / foreign relations

Key words: Hydraulic System, Diplomacy, Foreign Affairs, Migration, Cognitive Development, The Third Wave, Globalization, Info-Technology, Transhumanism.

AMBIENTACIÓN.

Antes de la tercer gran ola que cambió el paradigma de la globalización, los intelectuales en su búsqueda por el saber, tenían que hacer fundamentación en bases de datos arcaicos y muy escasos, la información si bien no estaba estancada, sí avanzaba con mucha menos velocidad de la que corre una nota periodística o un tweet el día de hoy.

Ahora, con la tercer gran ola, todos entendemos que la información nos asfixia y que, en vez de buscar información, ahora hasta intentamos rehuir de ella; las fake news, la propaganda fundamentalista, racista y los absurdos del internet han logrado estresar hasta al hartazgo a muchos buscadores intelectuales y lamentablemente someter a los que no se informan debidamente.

La manera en que se mueve la información hoy en día nos parece increíble y difícil de explicar, ya que no entendemos la concordancia en la línea del tiempo; no entendemos cómo hace poco más de 100 años una persona tenía que comunicarse por medio de las cartas y ahora hasta mensajes a través de la mente podemos enviar. Más algo sí podemos entender, la conjetura que ocasionó la aceleración vertiginosa de la globalización y de la tecnología fueron las conexiones y el flujo de conocimientos.

La explicación no es para nada autoritaria ni absoluta, más sí pretende sugerir una respuesta que puede ser cierta, ya que reúne características objetivas comprobables. El desarrollo de la humanidad ha sido dividido en diferentes etapas, en todas puntualizamos y aclaramos que se repite el mismo fenómeno, aunque en diferente proporción y contexto, desde el neolítico hasta la postmodernidad; los homos hemos experimentado tres fenómenos que son distintos pero que son dependientes:

1. Desarrollo cognitivo/comunicación.

El homo sapiens avanzó sorpresivamente sobre de sus congéneres el Neanderthal y otros homos por la capacidad que tenían, no precisamente para sobrevivir, sino para organizarse a través del lenguaje, es decir la comunicación, el desarrollo cognitivo que fue acelerándose cada vez, en medida de que el homo sapiens encontraba nuevas formas de organizarse hasta hacerse sedentario e inventar la agricultura.

2. Migración

La migración, ha existido desde las primeras apariciones del ser humano, por eso era normal que el primitivo ser humano estuviera en una constante búsqueda por satisfacer sus necesidades, no sólo de alimento y de supervivencia, sino también por curiosidad.

El movimiento migratorio estuvo presente aún cuando los Homos se hicieron sedentarios, eso no exime las necesidades que tenían de obtener recursos que en su tierra no crecían o tenían, la migración no sólo fue una conjetura histórica que se mantiene hasta nuestros días, sino que fue una herramienta de supervivencia y desarrollo íntegro.

3. Relaciones exteriores.

Gracias a la migración en sí, hemos podido relacionarnos para beneficio de nuestras muy distintas sociedades a través del globo, obteniendo desde materia prima, hasta conocimiento e información.

SISTEMA HIDRÁULICO DE LA DIPLOMACIA.

La diplomacia puede ser un arma de dos filos, puede incrementar las relaciones multilaterales y plurales que unen al mundo entero por medio de los gobiernos de nuestras Naciones. O bien, pueden ser una herramienta que filtra y abstrae información de los distintos Estados, analizando y buscando fortalezas, debilidades, mercado, economía, poderío militar, secretos, etc. La lealtad de cada gobierno al código de ética de la diplomacia es un tema muy diferente al que queremos tocar, sin embargo, no resulta ser una excusa para que quien pretenda adentrarse en ese mundo, lo conozca.

El sistema hidráulico no es más que aquél que conecta, como un diagrama de flujo a manera de la hidráulica, información y conocimiento que tiende a expandirse en la medida en la que se interconecta con más países, es la génesis de la globalización y de la expansión de las sociedades nacidas sobre una cuna de información y nueva tecnología. La razón es simple; como empezamos al principio, el homo se ha valido de tres fenómenos que le han ayudado a quedarse donde está, el dominus del planeta. Su intensa hambre por crear una enorme carga semántica de datos a través del lenguaje, es decir la creación del lenguaje mismo, de la organización social en base al desarrollo cognitivo de los homos, la búsqueda grupal y continua de mejores condiciones de vida y, por ende, las relaciones creadas al conocer las distintas sociedades a través del mundo, dio origen a una conjetura que fructificaría poco a poco hasta llegar a lo que conocemos hoy.

La idea surge gracias a una explicación un tanto distinta de los procesos de Clusterización y flujo del comercio internacional, hecha por Richard Baldwin en su presentación de su libro, The New Convergence, con la ilustración siguiente:



Ahora, antes de explicar un poco más acerca del ejercicio hipotético de cómo funciona este circuito, habrá que ponerle nombres a cada uno de los eslabones de este sistema que operan para que funcione.

1. ¿qué simboliza la tubería? Pues bien, el tubo simboliza la conexión propiamente dicha, es decir el punto de anclaje, el puente para que el contenido intra tubo, (por así decirlo) pueda llegar a su destino.

2. ¿Qué es el contenido intra tubo? No es otra cosa que el interés mismo que conecta ambas partes, es decir información, conocimiento, riqueza de cualquier tipo, pero mayoritariamente información y conocimiento.

3. Mecanismo de control. En la imagen no se muestra como tal en físico, pero imaginemos que dentro de las Naciones que se ven en la imagen, es decir México, E.U.A, China, Polonia, Alemania y Japón, son el propio mecanismo de control y no habría porqué pensar que no, a fin de cuentas, esto es hipotético, y quienes tienen verdadero control son los países. Así estos controles funcionan igual que un filtro de un lavamanos o de una tarja para lavar platos, es un colador político-técnico que se encarga de filtrar la información relevante, desechar la basura, procesándola en el resultado deseado.

4. Por último, un mecanismo retorno o alterno. La idea de tener relaciones internacionales plurales e inclusivas significa que las naciones estarán interesadas en tener más relaciones siempre y cuando exista un beneficio bilateral proporcional y recíproco. Es decir, hablando del sistema, podemos decir que esta parte del circuito representa a una bomba que impulsa el flujo del agua a otras tuberías que no tienen agua para que sean utilizadas de igual manera.

Como podemos observar el patrón que se ve como ejemplo, contextualiza gráficamente cómo es que funcionan las relaciones exteriores, sólo que, imaginando mecanismos de control, desvíos, de cierre y apertura, como un verdadero circuito hidráulico utilizado cotidianamente por todos en una casa estándar. La diplomacia surge pues, como una herramienta utilísima para conectarse con otros alrededor del plano, por lo que tenemos más margen de obra para hacernos cargo de problemas de interés global, como el terrorismo, la guerra, el hambre, etc.

La Diplomacia; bajo esta idea, le ha permitido ver al mundo una globalización, una sociedad de la información y tecnologías increíblemente útiles para el desarrollo académico, profesional y humano. La tercera ola trasciende ya no sólo en nuevas maneras de comunicarnos sino ya en percepciones que involucran la tecnología fusionada con la biología, el mejoramiento del genoma humano gracias a los avances científicos, hemos pues llegado a una ideología conocida como el Transhumanismo. Pensando en nuestro futuro debemos recordar, que fuimos lo que fuimos gracias a tal suerte, somos lo que somos gracias a la conjetura que jugó la Historia.

* El autor es alumno del Programa de Licenciatura en Derecho en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.